domingo, 14 de marzo de 2010

filosofos idealistas y materialistas

Pitágoras (572-500 a.C.) fundador de la primera escuela italiana de Crotona, encabezó un movimiento esencialmente religioso y que a los miembros de la escuela se deben sorprendentes avances en aritmética y geometría. Creyó en un Dios geómetra. En un pasaje de sus escritos expone las implicaciones de su sistema con las siguientes palabras “La vida y la muerte están presentes ambas en nuestra vida y en nuestra muerte; porque cuando vivimos nuestras almas están muertas y enterradas dentro de nosotros, pero al morir nuestras almas resucitan y viven”. Se afirmaba la transmigración de las almas y se inculcaban diversas practicas ascéticas destinadas a conservar el alma libre de contaminación por su encierro en el cuerpo.
Los pitagóricos lucharon contra los sentidos porque consideraban al cuerpo como una cosa perecedera que encerraba un espíritu inmortal, pero intentaron dar en su física numérica una interpretación inteligible del multiforme mundo de los sentidos. Sin embargo, esta nueva filosofía negaba en nombre de la razón la realidad del mundo sensible, manteniendo que la única realidad era la unidad estática de un universo esférico idéntico a Dios.
Esta nueva doctrina chocaba con el sentido común, con la cosmología jónica y con la física numérica de los pitagóricos.

Sócrates (469-399 a.C.) es un filósofo idealista. Expuso una doctrina filosófica contraria a la democracia esclavista de su país. Fue acusado de corrupción a la juventud y fue ejecutado. No escribió obra alguna, sus ideas trascienden a través de sus discípulos: Platón, Aristóteles y otros. Exponía su doctrina a través de discusión o conversación con cierto rasgo escéptico. La filosofía es para Sócrates la doctrina de cómo se debe vivir es por esto que se opone a los físicos, condena el estudio empírico de la naturaleza y minimiza el valor cognoscitivo de los sentidos. Plantea que el hombre solo puede conocer lo que está en su poder. Reduce toda mala acción a simple ignorancia o extravío.

Platón (427-347 a.C), en su libro Leyes, su más importante obra, ofrece la formulación definitiva de su aversión por la escuela jónica de la ciencia de la naturaleza y se esfuerza en levantar, en oposición a ella, una visión espiritual de la constitución del universo. La escuela jónica enseña que la tierra, el aire, el aire, el fuego y el agua, son elementos primarios de todas las cosas, que ellas constituyen la naturaleza y que el alma se origina más tarde a partir de ellas. En otras palabras, el orden de la evolución es primero la materia inanimada y después la vida y la razón. El punto de vista de Platón es el inverso a este. Para él, el alma es la primera de todas las cosas (concepto ya difundido por Pitágoras y Socrates), existe antes que todos los cuerpos y es el principal autor de sus cambios.
Las cosas del alma o mente están antes que las cosas del cuerpo.
En la década final de su vida se dedicó a la defensa de una nueva religión. Junto a los dioses olímpicos y otras divinidades tradicionales de los griegos, propuso como más apropiados objetos de adoración los dioses estelares de los caldeos. Sugirió que la tradición jónica desde Tales hasta Anaximandro era, no sólo un error, sino una herejía. Intentó acabar con los tratados de Demócrito, autor que se negó a citar.
Quienes se resistieran a la nueva religión por razones de simpatía con las teorías de los físicos jónicos, deberían ser encerrados en campos de concentración e instruidos por funcionarios del estado en los conceptos de la verdad oficial.

Aristóteles (384-322 a.C.) es el gran pensador de la Grecia antigua. Es el verdadero padre de la ciencia y de la filosofía positiva, no negó el mundo divino, sino que se ocupó de él lo menos posible.
Fue un filósofo idealista. Su influencia fue considerable. Ha hecho el inventario de los conocimientos humanos de esa época, ha llenado las lagunas creadas por las ciencias nuevas. Era un espíritu universal y ha escrito muchos libros, sobre todos los temas. A causa de la universalidad de su saber, de su dogmatismo, ha tenido una influencia considerable sobre las concepciones filosóficas hasta fines de la Edad Media.

Epicuro (341-270 a.C.)Pocos casos hay, en la historia de la filosofía, en los que la obra de un maestro pase a significar lo contrario de lo que este sostuvo en la vida. Jamás filosofo alguno fue menos entendido y más calumniado que Epicuro. Se le acusó de ateísmo, hedonismo, lujuria, gula. Se le miró como apologista de la depravación, a él, para quien la vida era una practica continua de todas las virtudes y sobre todo de templanza. El prejuicio fue tan general que es necesario confesar para su recuperación que los epicúreos han sido las gentes más honestas que han tenido la peor reputación.
La lectura de Epicuro, al borde del siglo XXI sigue manteniendo una fresca actualidad.
Epicuro encabezó una corriente intelectual diametralmente opuesta a la de Platón. Mientras que Platón resaltó la importancia de la vida futura. Epicuro creyó en la presente. Platón luchó contra los materialistas científicos, y Epicuro, por el contrario, basó su filosofía en ellos, rechazando únicamente la teoría del determinismo mecánico. Para Epicuro, la paz de la mente está en la comprensión de que los fenómenos destructivos de la naturaleza, truenos y relámpagos, terremotos e inundaciones, plagas y pestes, podían ser todos explicados por la acción de los átomos en el vacío, no implicando la hostilidad de los dioses encolerizados hacia el hombre; y en una ulterior comprensión, que el alma, al igual que toda estructura de átomos y vacío, es mortal y por tanto no sujeta a torturas en la vida futura, contra la creencia que la imaginación popular y la prosa de Platón habían presentado con tan terrorífica vivacidad. Con el argumento de que no debe temerse a los dioses, porque después de la muerte no hay nada, Epicuro, aconsejó a los hombres que llevaran una vida de placer serena. La felicidad está constituida por dos estados: cuerpo sin dolor y alma sin perturbación. Ambos estados equivalentes al placer, fin esencial de nuestra naturaleza y primer bien del hombre. La razón sana dicta las cosas que hay que buscar o rechazar para situarse en tales estados

Lucrecio ( 99-55 a.C.) asimiló la doctrina de Epicuro y su base atomista la vertió en forma poética según el modelo filosófico de Empedocles. Ha escrito, que la humanidad es desdichada porque la religión ha enseñado a los hombres que después de la muerte, el alma vivía y que podía sufrir eternamente.
Su poema De rerun natura es indudablemente una obra maestra de la literatura, el mayor poema filosófico de la historia, pero desde cierto ángulo es también una obra maestra del pensamiento científico, si consideramos que la ciencia no es solamente una técnica sino una filosofía, una mentalidad, una manera de ver las cosas, una fe en la razón. El sagrado placer en el espectáculo de la naturaleza y en el conocimiento de sus leyes, la necesidad de un conocimiento de esas leyes para poder vivir rectamente, el deber de someter la mente a la evidencia de los hechos observados, estas ideas no han sido expresadas nunca con tal poder y belleza como en la austera elocuencia de De rerun natura.
Uno de los pasajes más famosos de su obra, es la descripción de la evolución de la vida primitiva y el nacimiento de la civilización.

Cicerón que era coétano de Lucrecio, hizo también un notable esfuerzo para incorporar a la literatura romana la parte que consideró mejor del pensamiento griego. Cicerón se opuso a la creencia antigua, de la posibilidad de predecir el futuro por signos y agüeros, por las estrellas, los sueños y cosas semejantes. Se opone con vigor y acierto a dicha creencia, tan presente en las costumbres de su propio pueblo, y concluye con una determinante condenación. “Hay que reconocer que la superstición, ampliamente difundida entre los pueblos, se ha aprovechado de la debilidad humana para influir en la razón de casi todos los hombres”.
Lucrecio y Cicerón se interesaron por la capacidad que tiene la ciencia de liberar a la mente humana de la superstición.

6 comentarios:

  1. estoo si es super bueno me gusto

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  2. si tienes razon esto si esta buenisimo

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  3. lo felicito con estos comentarios muy fuertes en el tema usted debe ser una persona muy sabia

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  4. lo felicito con estos comentarios muy fuertes en el tema usted debe ser una persona muy sabia

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